Gestión de riesgos empresariales

Inflación, recesión, crisis medioambiental, guerra, caída del consumo y la inversión, pandemia, crisis sanitaria, incremento del coste de las materias primas, crisis energética…


Seguro que todas estas palabras te resultan muy familiares y responden a la idea que tienes del contexto actual que vivimos.

Pero si, además, lideras una empresa, probablemente también te hagan plantearte algunas cuestiones como:

  • ¿Cómo está afectando a mi empresa?

  • ¿Cómo me está afectando a mí? ¿Cómo lo estoy viviendo?

  • ¿Qué riesgos y/o oportunidades preveo?

  • ¿Qué acciones estoy poniendo o voy a poner en marcha?

Si bien es cierto que todas las compañías, a lo largo de su existencia, enfrentan multitud de retos y desafíos para mantener el rumbo y seguir creciendo, el contexto actual nos sitúa en el centro de una acumulación de riesgos que, como líderes de nuestros negocios, debemos identificar y manejar de la mejor manera posible.


Por este motivo es muy importante tener una estrategia de gestión de riesgos.



Pero empecemos por el principio: cuando hablamos de riesgos empresariales, ¿A qué nos referimos?

Por definición, un riesgo es “cualquier desviación respecto a lo previsto”, y cuando se refiere a la empresa, nos coloca en situación de incertidumbre en el momento de tomar una decisión, y puede derivar en un posible daño o perjuicio para el negocio, o bien en un efecto positivo inesperado.


Los riesgos pueden ser de distintos tipos, y tener impactos diferentes en función del tipo y tamaño de la empresa, así como de la preparación previa que tuviera ésta para enfrentarse a dichos riesgos.


Algunos de los más generales son:

  • Riesgos operacionales; todos aquellos relacionados con la actividad de la empresa, causados por errores humanos, tecnológicos, o procesos y sistemas fallidos.

  • Riesgos económicos; posibles sucesos o acontecimientos con impacto directo en los resultados de la compañía, o en el rendimiento de una inversión, como, por ejemplo: riesgos de mercado, divisa, crédito, liquidez, etc.

  • Riesgos sociales; todos aquellos condicionados por el entorno (características particulares del territorio, sociedad, poder adquisitivo, etc.).

  • Riesgos ambientales; posibles daños o catástrofes ocasionadas en el medio ambiente debido a un fenómeno natural o a una acción humana.

  • Riesgos legales: aquellos ocasionados por cambios en la normativa, regulaciones, certificaciones, etc. con efectos adversos en la empresa, o bien por el incumplimiento de la legislación o contratos.

  • Riesgos políticos: aquellos que afectan a los intereses de la empresa, como consecuencia de los cambios o falta de estabilidad política de un país o región.


La gestión de riesgos busca analizar e identificar los posibles riesgos a los que se enfrenta la empresa, con el fin de ayudarla a perdurar en el tiempo y a tomar mejores decisiones, blindándola contra contingencias y contratiempos.


Por eso es necesario contar con una planificación de lo que se desea lograr con la empresa, que incluya todos los aspectos operativos, financieros y administrativos, y permita tener el control y conocimiento de aquello que puede favorecer o perjudicar al negocio.

Esta estrategia va a contribuir también a reaccionar/responder de la forma más eficaz posible ante los impactos negativos u oportunidades que surjan.


En la comunidad WeTribu, es uno de los temas que abordamos en conjunto, conscientes del impacto que la situación actual puede estar teniendo en nuestras empresas y equipos, y el coste emocional que también supone.

Reflexionamos juntos sobre los riesgos que cada empresa puede tener en este momento, la probabilidad de que ocurran, el nivel de impacto que tendrían o tienen ya, y las acciones correctoras que se están poniendo o se necesita poner en marcha.


Y tú, ¿Cómo crees que el contexto actual está afectando, o puede afectar, a tu empresa? ¿Cómo lo estás viviendo tú? ¿Tienes una estrategia de gestión de riesgos?

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